Desde que creé el blog tenía claro que quería dedicar un espacio a gente bonita que se colara de vez en cuando por aquí para que nos hablaran de temas relacionados con la sostenibilidad, y ha tardado pero ya está aquí.

¿Conoces a Lorena Salgado del blog Hay Eco? Conocí su blog gracias a su reto de no comprar nada durante un año y tuve la oportunidad de conocerla un poquito más tras la entrevista que me hizo hace un tiempo para su serie de Charlas Sostenibles. Y fue ahí donde surgió la idea de colaborar…

No tiene pelos en la lengua y hoy nos habla claro desmintiendo los mitos que rondan al consumo responsable.

Muchísimas gracias Lorena por dejarnos un poquito de ti en este rincón virtual ¡Os dejo con ella!

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Las palabras “Consumo Reponsable” no se refieren a que bebas alcohol con moderación. Pero si a la moderación y en lo que compramos. Porque si no consumes como piensas, acabas pensando como consumes.

Soy Lorena, del blog Hay Eco, y hoy me he colado en Ecoblog Nonoa para hablar de consumo responsable y consumismo.

Por poco que nos guste, nuestra sociedad es consumista, y se han creado una serie de mitos o leyendas sobre el consumo responsable, que nos creemos para no sentirnos mal o para justificar nuestras compras excesivas.

Sigue leyendo y te digo cómo evitar caer en estos pensamientos trampa.

Mito 1: Los productos con etiquetas “eco” son más sostenibles

Nos lo dice la publicidad y las empresas. Los productos con una etiqueta que ponga “ecológico”, “orgánico” o similar, son mucho más sostenibles. ¿Pero qué hay de cierto en esto?

Pues la verdad es que poco. Que un producto o servicio esté certificado, tenga un sello o una etiqueta, solo significa que éste cumple una serie de requisitos o criterios, pero no es sinónimo de que sea más sostenible que otro que no lo tenga.

Como todo, las certificaciones son negocio. Están muy bien y cumplen su función informativa, pero tenemos que verlas como lo que son. Y no son una garantía de sostenibilidad porque este término es mucho más complejo.

Pero esto se puede entender mejor con un ejemplo. Imagínate, no sé, que vas a comprar unos tomates. Tienes en la tienda dos opciones: unos que están certificados como ecológicos y otros que no.

Los ecológicos se han producido en un invernadero de forma extensiva a 1000km de ti y vienen en un precioso envase de plástico. Los otros son de Antonio, un productor local que no está por la labor de pagarse una certificación porque tiene una finca pequeña y con verduras variadas. Además se venden a granel porque Antonio no envasa nada.

¿Cuáles son más sostenibles? A menos que Antonio haya abonado los tomates con plutonio, ha ganado la partida.

Consejo: infórmate lo máximo que puedas sobre los productos que compras antes de guiarte por una etiqueta.

Mito 2: Si compro productos “eco” puedo consumir lo que quiera

Esta creencia es la misma que tienen las personas que hacen dieta para adelgazar, pero se comen 5 paquetes de galletas integrales. Si es light no pasa nada.

Pues lo mismo, si es “eco” no pasa nada.

Ni cabe decir que no es así. En primer lugar porque como comenté antes, los productos “eco” no tienen porqué ser más sostenibles. Pero sobre todo, porque cualquier tipo de consumo tiene un impacto ambiental.

Este impacto por pequeño que sea, existe y significa que no debemos consumir por consumir, aunque se trate de productos que sean sostenibles.

Un consumidor responsable solo compra aquello que realmente necesita. Y lo cierto es que necesitamos mucho menos de lo que solemos pensar.

Consejo: Pregúntate si necesitas algo antes de comprarlo y si la respuesta es que no, olvídalo.

Mito 3: Soy un consumidor responsable porque reciclo

Esta es de mis favoritas. Creer que porque estamos reciclando ya está todo bien. Separando los residuos ya no hay ningún problema.

Reciclar no es más que lavar nuestra conciencia y esconder el verdadero problema: los residuos derivados de nuestro consumo.

De verdad que reciclar no arregla nada, no solo porque el sistema es ineficiente (por lo menos en España) y se gestiona mal. Además, reciclar implica una serie de gastos de recursos y de energía que se pueden evitar si disminuimos nuestro consumo y nuestros residuos.

¿Pero entonces reciclar es malo? No, reciclar es bueno si se hace bien, pero es mucho menos bueno que Rechazar, Reducir y Reutilizar.

Consejo: Sigue las R en su orden correcto y recicla menos.

Mito 4: Mis decisiones de compra no tienen un gran impacto

Somos uno entre más de 7.000 millones. Es fácil pensar que nuestras acciones no tienen un gran impacto o que de nada sirve que nos esforcemos en mejorar si el vecino es un cafre que va tirando basura allá por donde pasa.

Pero la verdad es que nuestras elecciones como consumidores son como nuestro voto. Igual que no votaríamos a un asesino para que fuese nuestro presidente, tampoco deberíamos darle nuestro voto en forma de compra a empresas que no representan nuestros valores.

Además, es inevitable que tengamos influencia en nuestro entorno de alguna forma. Siendo un buen ejemplo, es probable que alguien más siga ese ejemplo, y otra persona siga el de ese alguien, etc, ect. Al final seremos muchos haciendo lo correcto.

¿Tú prefieres ser parte de la solución o del problema?

Consejo: Asegúrate de meditar cada decisión de compra, porque es probable que tenga mucho más impacto del que crees.

Mito 5: La sociedad necesita el consumo para ir bien

La sociedad en la que vivimos nos dice que necesitamos consumir mucho para que todo vaya bien. Esto se basa en la idea capitalista del crecimiento infinito, lo cual no tiene sentido. No podemos crecer hasta el infinito con unos recursos finitos.

Así que lo que necesita nuestra sociedad para ir bien no es el consumo excesivo (consumismo), si no un cambio en la manera de consumir.

Precisamente el modelo actual es el que nos está llevando a todos los problemas ambientales que tenemos, a la desigualdad social y subestimar el bienestar de las generaciones futuras.

“Pero no vamos a cambiar el modelo económico, es el que hay…” Como decía antes, nuestras elecciones como consumidores pueden cambiar muchas cosas. Quizás una economía colaborativa sea lo que necesitamos.

Consejo: Piensa antes en el planeta que en lo que te haya dicho el capitalismo.

Mito 6: La tecnología va a solucionarlo

Solemos pensar que, en temas ambientales, algún día llegará la tecnología definitiva que solucione nuestros problemas.

No es para nada realista pensar en que la tecnología va a frenar el cambio climático, por ejemplo. Pero es curioso que pensemos que seguramente alguien en todo el mundo tiene la solución. al fin y al cabo somos muchos y habrá gente trabajando en ello.

Es lo que se conoce como Utopismo Tecnológico y es lo que lleva a muchas personas a no preocuparse en absoluto de su impacto ambiental.

Consejo: No confíes en que la tecnología solucione nada, mejor empieza a solucionarlo tú.

Seguro que algunos de estos mitos los has escuchado muchas veces, e incluso es posible que tengas alguno interiorizado. Pero si has llegado hasta aquí es que te interesa el consumo responsable, por eso me gustaría invitarte a mi curso gratuito: Consumo responsable para gente inteligente.

¿Alguna duda o cuestión? Déjala en los comentarios y trataré de responderte lo mejor que pueda.